también
los recuerdos
las voces rotas
los miedos
el vuelo interminable
la fugacidad de los días de mi vida
el número 21 el día viernes
las caras de los hombres que maté
-y sobre todo la del que todavía mira y siente y no termina de morir-
también
mi cara
mis noches sin dormir
los gritos del eco de los recuerdos
la frialdad de mi consciencia
el vuelco del amor
las voces que con el tiempo pierden su verdadero sonido
los llantos en el transporte público
el poema que jamás escribiré
pero que llevo dentro sangrando
todo eso
morirá también .
.
NAVEGAR SOBRE LAS MANOS
martes, 16 de diciembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
todos los hombres que me quisieron,
ya están muertos y
me acarician desde
el pasado
que es olvido y
es fuego .
te acuerdas tal vez
aquella noche bajo la incesante lluvia
cuando tus ojos revelaban
callados y absortos,
el nombre de todas las personas
que alguna vez te hicieron daño
y a través de las gotas
yo acariciaba el rostro herido
de todas ellas
te acuerdas tal vez
aquella mañana en el Jardín de los poetas
cuando de tu silenciosa boca
brotaba el llanto de la temible espera
que tanto nos había hecho gritar
hace un tiempo atrás
te acuerdas tal vez
tal vez te acuerdas
cuando aquellos ángeles dormidos
llegaron con hachas para cavar
nuestra propia tumba
sin preguntarnos
te acuerdas tal vez te acuerdas
la noche de junio
cuando amanecía miedoso un Madrid sin luz
porque decías con los ojos cerrados,
y el alma abierta
que te ibas
que ya nunca más
que a partir de ahora habríamos de juntar
otras historias llenas de vacío
porque es el único vacío que llena
la vida
te acuerdas tal vez te acuerdas
los nombres escritos con la punta de una llave
en un árbol irrecordable de una ciudad que empezaba
a aprender a respirar, una noche
en la que desapareció todo lo que nos pertenecía
porque ya no encontrábamos más ventanas
para ver resignados todo lo que se iba volando
una noche en la que el viento nos dejó sin ropa
y sin manos.
te acuerdas
cuando únicamente te gustaba fotografiar incendios
de otros tiempos,
haciendo del presente un confuso pasado que sería futuro
porque rápidamente en unos años
nosotros dos
seríamos nada más que
ceniza.
te acuerdas cuando lamías heridas cicatrizadas
que en otro tiempo eran hemorragias
y eso era como revivir un dolor
que queda bajo la piel -decías-
Y yo gritaba exasperadamente,
gritaba tanto que las cortinas volaban y cortaban
tus palabras
y tu frialdad
te acuerdas cuando fuimos a una
montaña una lejana montaña
una montaña fría y oscura
que lloraba más que nosotros
porque tenía escaleras infinitas y nadie
subía y nadie sabía y nadie quería
y nosotros en cambio con los ojos le explicábamos
que nuestras escaleras ya se quebraron
hace un tiempo
te acuerdas tal vez de vez en cuando
te acuerdas
el café con leche de las tardes
el amor de las noches
los abrazos dormidos
de las mañanas
tus 20 años
una noche que llegué a tu casa empapada
un minuto más tarde de las 12 en un taxi que volaba
como un ángel apurado,
y te hice el amor sin importar
sin saber siquiera
que hoy sólo escribiría todo eso
para salvarlo del imponente
olvido.
......
sábado, 8 de noviembre de 2014
Pensaba mucho en vos en esos tiempos, Lílien, vos me creés si te digo que algunas noches no podía dormir pensando en lo que vos estarías haciendo, tal vez cocinando con el delantal que tiene manzanas y peras, el cual odiás pero nunca te comprás otro, o quizá leyendo alguna novela de las tuyas, esas cuya naturaleza es puramente melodramática, esas con las que te rompés de vez en cuando, fingiendo que no, que todo está bien, erróneamente convenciéndote de que la literatura es ficción y que está irremediablemente lejos de vos, es decir, creyendo que vos la leés como desde un escalón que está más arriba, como observando una hormiga desde lo alto, cuando realmente sabés que la hormiga sos vos y que la literatura te empieza a pisar de a poquito, lenta y dulcemente sin terminar de matarte nunca.
es verdad que es tarde
es verdad que lloras
a las 8:00am. en una ciudad
que te llora hace tanto
es verdad que perdiste la noción
de cuánto dura la memoria
cuando por dentro
todo se convierte en madera,
en hastío,
cierto es
que la repugnancia de la frivolidad
de las tardes
convertidas en largos inviernos
te hace vomitar
algún recuerdo
remoto siempre
cuando todo lo que había
alrededor, y a dentro
era acogedor
desahogado
es verdad que limpiaste el cuchillo
a media tarde
con el que pretendías cortar
la palabra amor
ese frágil amor
que ayer mismo te miró en los ojos
clavando su miedo en tu pupila
queriéndote preguntar tantas inquietudes
pero callándose
gritando callándose
como quien no sabe
como quien perdió las palabras
en un cuaderno extraviado
porque estaba adentro de una habitación
de una casa
de un país
también perdidos
convertiste las leves mentiras
en razones malévolas para lanzar
patadas al centro de mi cráneo
digo
no quiero ir más al juzgado
no quiero más verte
así
ahí
pienso
no quiero ir más al cine
no quiero más verte
irrealmente verte
así
ahí
pero yo tan sola
siempre
y hay mucho alrededor y adentro
pero
tan sola siempre
lunes, 3 de noviembre de 2014
-con una mirada quebrada
abandoné ese lugar
tan miserable y trágico para mi-
imposible sostenerme
inútil pensar que con sacudirse basta
inútil pensar que el polvo
es el significado del dolor hecho herida
del amor hecho herida desde el dolor
es la nada
pero
pero aún asi
inventame cada día
aunque estaré tan lejos
tan lejos de vos
y mucho más lejos de mi
y me irás reinventando en un pensamiento
tan onírico y efímero
pero no dejes que sea obsoleta
sosteneme desde lejos
sosteneme viva
llename de aire los pulmones
reinventá el amor
reinventá mis caprichos y mis enojos
pero mucho más mis caricias
que volaban dulcemente
como las cortinas los domingos
y las canciones irrecordables ya,
que a gritos nacían de una habitación
apenas iluminada porque esa ventana
de madera era nítida
y calentaba la habitación de una forma
insoportablemente hermosa.
inventame los vestidos que
realmente no tengo
inventá otros
inventá otros
inventame otro pelo,
no ese que era tan inasequible
para otros
inventame otra luz en la risa
una que sea capaz de desarmarte
cuando la pienses
una luz que te despoja y te desposea
de la risa de antes,
que ya no es viable
porque hace rato se agotó
¿verdad que todo termina por
abolirse al final?
inventame otros gemidos
cuando llegue al edén
al paraíso perdido
incluso,
inventá otro paraíso
porque el que era de repente
es sórdido y lúgubre y lóbrego
inventame otros labios
que en nada se parezcan a éstos
que están ineludiblemente sellados
y marchitos
inventame otros que puedan comerse
tus inseguridades tus inconstancias
tus indecisiones desequilibradas
inventame
reinventame dulcemente
como la delicadeza de
Buonarroti
Buonarroti
pintando el inevitable
Juicio Final
inventame otras manos
que sean capaz de hilar
la irrisoria distancia que nos separará
y que ahora no
que ya nunca más
que ya no más
que ya nunca más
nos podrá aproximar
ya no
dejo abandono desisto
descuido cedo
sucumbo sin contemplación
inventame
porque ya nunca más
volveré a ser
la que fui
la que vos me hiciste ser
la que nunca más
podría volver a ser
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