yo era la que corría en círculos,
la que miraba fijamente a un lobo
en la oscuridad de mi mirada,
yo era el violeta sol que nadie
pudo tocar más que en sueños,
yo era la que saltaba en charcos
de terrores una noche desaparecida;
yo era la que buscaba inertes bosques
en los mundos que un muerto creó,
la que observaba el leve latir
de un cuerpo que supo amar;
yo era la nube que caía el agua que afloraba la flor que surgía temblorosa
en un campo lejos huidizo hambriento esperanzador
Siempre nos quedará el estremecimiento azul de las palabras o el alba.
ResponderEliminarlas palabras son lo que necesitamos contar
ResponderEliminarTú eras, y podrías volver a ser. Todo bonito esto, rayuela. Un saludo enorme y que se vuelva algo frecuente.
ResponderEliminarm encanta como escribes con magia salida de vos
ResponderEliminarDebo admitir que esta es una entrada muy interesante y el tema también me conviene, porque es mi hobby. Muchas gracias por la gran cantidad de información :) Recientemente encontré información interesante sobre este tema en Gowork Blog.
ResponderEliminarEste espacio siempre fue de mis espacios favoritos. Solo quería decirte que siempre vuelvo a él, tal vez una o dos veces por año, con la esperanza (hasta ahora en vano) de encontrar algo nuevo, de saber que regresaste.
ResponderEliminarUn gran saludo.